jueves, 18 de junio de 2009

LA POESÍA DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ


LA POESÍA DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ.

BIOGRAFÍA.

Juan Ramón Jiménez, premio Nobel de Literatura, nació e Moguer, Huelva, en 1881. Sus padres se dedicaron al comercio de vinos. Tras estudiar Bachillerato con los jesuitas en el Puerto de Santa María, comenzó la carrera de Derecho impuesta por su padre en la Universidad de Sevilla, aunque no finalizó sus estudios. Los poemas de Rubén Darío, el miembro más destacado del Modernismo en la poesía hispánica, le conmovieron especialmente en su juventud. En 1900 la muerte de su padre y la ruina familiar le causaron una honda preocupación, agravada a causa de su carácter introvertido y extremadamente sensible, hasta que, en 1901, será ingresado con depresión en un sanatorio francés. En 1905 regresa a su pueblo natal y seis años más tarde se traslada a Madrid. Hizo varios viajes a Francia y luego a Estados Unidos, donde en 1916 se casó con Zenobia Camprubí, poetisa que había trabajado los textos del indio Tagore y que se va a convertir en su tabla de salvación en los muchos momentos de crisis.
En 1936 se vio obligado a abandonar España al estallar la Guerra Civil Española. En 1946 el poeta permanece hospitalizado ocho meses a causa de otra crisis depresiva. En 1956 la Academia Sueca le otorga el Premio Nobel de Literatura en Puerto Rico, donde ha vivido gran parte de su vida en el exilio y donde trabaja como profesor en la Universidad. Tres días después, muere su esposa, Zenobia. Él jamás se recuperará de esta pérdida y permanece en Puerto Rico hasta que fallece dos años más tarde, en la misma clínica en la que había fallecido su esposa. Sus restos fueron trasladados a España, no así gran parte de producción literaria final.
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.......................................................                            Juan Ramón de niño.
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ESTÉTICA Y POÉTICA.

Por su edad, hay quien sitúa a Juan Ramón Jiménez próximo a la “Generación del 98” o al “Novecentismo”, pero realmente es imposible de clasificar. Si de Machado dijimos que había una profunda relación entre su vida y su obra, para Juan Ramón ambas van a ser la misma cosa. Él tiene un dicho en su libro Estética y ética estética : “la obra, como la vida, se resuelve sucesivamente”, por lo que entendemos que pasará gran parte de su vida modificando lo escrito hasta el momento. Para el grupo de poetas inmediatamente posterior a él, la “Generación del 27”, va a ser el autor por excelencia. Dijo de la poesía: “yo tengo escondida en mi casa, por su gusto y el mío, a la poesía, y nuestra relación es la de los apasionados”. Hay algo que define a Juan Ramón, lo precoz de sus publicaciones, hecho que le pasará factura posteriormente cuando se arrepienta de su juvenil aventura modernista y quiera recuperar todos los ejemplares existentes de Almas de violeta y Ninfeas, libros escritos con sólo diecinueve años. Su camino poético va de lo sensorial a lo sentimental, para terminar en lo intelectual.

CARACTERÍSTICAS GENERALES:

..........................................................                                Juan Ramón y unos niños.


La poesía es una forma de conocer la realidad mediante la cual podemos llegar al conocimiento de las cosas. Es una triple sed, algo vital:

                    - Sed de belleza.
                    - Sed de conocimiento.
                    - Sed de eternidad.

1.-En esa preocupación de la eternidad se halla la fugacidad de las cosas y la idea que el poeta tiene de Dios, como algo eterno, algo necesario, y muy vinculado a la idea de belleza, de naturaleza, o con la propia idea de la creación literaria: el poeta es un dios, un creador.
2.- Para él, la creación no es la consecuencia de una inspiración momentánea y casual, sino que es consecuencia de una reflexión intelectual, una preocupación, un trabajo constante.
3.- El tipo de poesía que Juan Ramón pretende es una poesía intelectual, a pesar de que partió de una poesía modernista basada en los sentidos sobre todo. Crea una nueva realidad.
4.- Esa nueva realidad se crea usando constantemente la palabra nueva, un nuevo lenguaje que comunique mediante palabras ya existentes con matices añadidos. Un ejemplo es “mar”, término al que le quita el sentido original, lo escribe con mayúscula y pasa a significar, inmensidad, plenitud, eternidad… Entonces, con la transformación, tienen un nuevo significado las palabras. Aquí reside la dificultad de su poesía.
5.- Finalmente, esa nueva poesía intelectual es una “poesía desnuda”. Él dice que a medida que fue conociendo a la poesía la fue desnudando:
-Temática antimodernista.
- La métrica usada se basa en el verso libre, sin número fijo de versos, sin rima. Esa musicalidad que proporcionaba antes la rima procede ahora de la propia palabra mediante el empleo de figuras como la anáfora, paralelismo, etc.
- Otro rasgo es la descontextualización temática. No hay relación entre la realidad objetiva y el poema. La poesía va a ser el mundo, ajeno a la realidad. Entonces, si la poesía es el mundo el poeta es Dios.

ESTILO.
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........................................................                        Juan Ramón y Rafael Alberti.

Juan Ramón crea estructuras temáticas que tienden a la simetría, a la creación de un mundo idéntico, musical, empezando y concluyendo del mismo modo, creando un ritmo. Otra manera de crear ritmo es comenzar con algo poco importante y terminar con lo verdaderamente importante, o al revés, o bien mediante el empleo de estribillos.
Desde el punto de vista retórico, destacan las figuras de repetición, como la anadiplosis (terminar un verso y comenzar otro del mismo modo), epanadiplosis (el verso comienza y termina con la misma palabra), epífora y enumeración, que va creando un ritmo lento para terminar con un resumen. Juan Ramón utiliza con gran maestría el paralelismo, bien sea el sintáctico (repetición de estructuras sintácticas idénticas) bien sea el semántico (repetición de la misma idea aunque con diferentes palabras).

ETAPAS POÉTICAS.

Estudiando a Juan Ramón tenemos una idea de lo que ha sido la poesía en España el pasado S. XX (1881-1957). Él entendió su obra como un todo, y, aunque está dividida en períodos cronológicos, hay una incesante búsqueda de algo cada vez más completo. Podemos destacar varias etapas en su trayectoria poética mediante un poema de 1918 publicado en Eternidades:

Vino, primero, pura,
vestida de inocencia.
Y la amé como un niño.
Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes.
Y la fui odiando, sin saberlo.
Llegó a ser una reina,
fastuosa de tesoros…
¡Qué iracundia de yel y sin sentido!

…Mas se fue desnudando.
Y yo le sonreía.

Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.

Y se quitó la túnica,
y apareció desnuda toda…
¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!


Atendiendo al texto, se distinguen cuatro etapas:

                    1.- Poesía sencilla: desde “vino” hasta “niño”.
                    2.- Poesía modernista: desde “luego” hasta “sin sentido”.
                    3.- Época de depuración continua: desde “mas” hasta “sonreía”.
                    4.- Poesía desnuda: se eliminan todos los elementos superfluos.

Juan Ramón Jiménez, años más tarde, va a reducir estos cuatro momentos de su producción poética a tres, poniendo como frontera entre unos y otros una serie de acontecimientos vitales. Así, habla de época sensitiva (desde los inicios hasta 1915), época intelectual (desde que se casa en 1916 hasta su salida de España con la Guerra Civil en 1936), y época suficiente (desde 1936 hasta su muerte en 1957).

ÉPOCA SENSITIVA (1898-1915).

Sus primeros poemas son de 1898, cuando sólo tenía diecisiete años. Muy influido por el romanticismo tardío, especialmente por Bécquer, va a contagiarse pronto de la influencia del momento, el Modernismo. Destacan dos libros, Almas de violeta, prologado por el modernista Villaespesa, y Ninfeas, prologado por Rubén Darío, ambos de 1900.
El siguiente libro que publica es Rimas (1902), pero no va a ser hasta un año después, en 1903, cuando publique su primer gran libro, Arias tristes. Al leerlo Machado se emocionó tanto que le escribe una carta diciéndole: “por él, he pensado, he sentido y he llorado”. Este libro está vestido de inocencia y sus poemas son sencillos de forma, contenidos, de emociones frescas. Aparece la soledad, la melancolía, el paso del tiempo, la muerte, etc… Tanto la forma como el contenido están muy próximos al Simbolismo. Respecto a la métrica, predomina el octosílabo y la rima asonante en los pares.
Todo lo dicho hasta el momento va a servir para definir sus libros contenidos desde 1903 hasta 1907: Jardines lejanos, Pastorales y Baladas de primavera.
El momento de máximo Modernismo para Juan Ramón se inicia en 1908 con su libro titulado Elejías (escrito con j). Destacan ahora el empleo de versos alejandrinos y de arte mayor. Sigue usando los recursos musicales, el color, la adjetivación brillante, aunque va a ser un estilo más íntimo y menos brillante que el de Rubén Darío:


Infancia, campo verde…

¡Infancia! ¡Campo verde, campanario, palmera,
Mirador de colores: sol, vaga mariposa
Que colgabas a la tarde de primavera,
En el cenit azul, una caricia rosa!

¡Jardín cerrado, en donde un pájaro cantaba,
Por el verdor teñido de melodiosos oros;
Brisa suave y fresca, en la que me llegaba
La música lejana de la plaza de toros!

...Antes de la amargura sin nombre del fracaso
Que engalanó de luto mi corazón doliente,
Ruiseñor niño, amé, en la tarde de raso,
El silencio de todos o la voz de la fuente.

                                De Elejías

Otros libros de la etapa son Soledad sonora, Poemas májicos y dolientes (de nuevo el empleo de la j), Sonetos espirituales (no volverá a escribir sonetos) y Poemas agrestes, donde destaca el texto “El viaje definitivo”. El Libro con el que concluye la etapa, de 1915, es Estío. Después de esto Juan Ramón no va a querer saber nada del Modernismo. Desaparece lo sensorial, lo musical, las referencias concretas, y todo se vuelve más intelectual y complejo. Este cambio de actitud se produce cuando se va a vivir a Madrid y conoce a todos los intelectuales, pero sobre toda a José Ortega y Gasset. Va a preferir ya los poemas breves, el verso octosílabo y vocabulario sencillo en su búsqueda de la poesía desnuda.

ETAPA INTELECTUAL (1916-1936)

Su mejor libro, según él, es Diario de un poeta recién casado, de 1916, en el que cuenta su luna de miel con Zenobia. Lo publica un año después, y posteriormente, no contento con el título lo cambia por el de Diario de un poeta y mar. Es un libro clave para la poesía del S.XX. Sus aportaciones: ha desaparecido el léxico modernista y aparece uno más simple y menos complicado; hay alusiones a los sentidos, pero nada coloristas ni musicales, y se ha eliminado por completo lo anecdótico. En definitiva, Juan Ramón busca su añorada poesía desnuda.
En cuanto a la métrica, prefiere los versos libres, si acaso con alguna rima asonante. Aparecen poemas en prosa, por lo que se busca la musicalidad en el ritmo. Llama la atención la aparición de los llamados “poemas collages”, en los cuales junto a las palabras aparecen frases en inglés, fragmentos publicitarios, etc. Poco después los movimientos de vanguardia explotarán este tipo de poemas.
Temáticamente, el moguereño escribe acerca del barco, el mar, el cielo, los puertos, las calles, las iglesias, etc, y todo ello intentando ver más allá de las cosas. Más que describir, muestra la experiencia que él tiene de aquello que mira. El tema central va a ser el mar, y en él se aprecian una serie de elementos como la soledad, la eternidad, lo infinito, la constancia…, es decir, todo aquello que él anhela. Uniendo todos estos elementos, el resultado final del libro es raro, insólito, muy original, por lo que, como ya hemos anunciado con anterioridad, va a tener una gran influencia en la Vanguardia.
Otros libros vienen después del ya señalado, como Eternidades (1918), Piedra y cielo (1919), Poesía (1923), etc. Cada vez se va separando más de las referencias reales, y la poesía se va haciendo más cerrada y difícil de comprender. No es una literatura para entretener, sino que sus palabras quieren ser la herramienta para llegar a un nuevo conocimiento. Es una poesía intelectual.
Desde 1917 hasta el comienzo de la guerra Juan Ramón vive en Madrid, y su actitud cada vez va siendo de más aislamiento, tanto en lo personal como en lo cultural. Sólo escribe, sin preocuparse por nada más. Sin embargo, su influencia poética sigue siendo enorme. Se convierte en el maestro de la poesía de los años 20, creando revistas literarias de corta vida, pero que fueron el vehículo de expresión para muchos jóvenes. Entre las más destacadas, la revista “Índice” (1921-1923), “Sí, boletín bello español” (1925), etc…
Además de todo lo mencionado, Juan Ramón agrupa por segunda vez toda su obra, titulándola Segunda antolojía poética, y realizando él mismo el prólogo. La primera vez que publicó sus obras en un volumen lo tituló Poesías escojidas , y recogía su trabajote 1899 a 1917.
Esta segunda etapa concluye con un libro que estuvo escribiendo desde 1923 a 1936 y que no publicó hasta 1946. Se titula La estación total”, donde pretendía acabar con el tiempo y conseguir dominar una belleza total. Aquí se inicia su ansia de eternidad. Estamos ya en plena poesía desnuda, afectando tanto a la expresión como al contenido. Los poemas y versos suelen ser muy breves, y se convierten en auténticos monólogos del poeta. Reflexiona acerca de la belleza, sobre la eternidad, la inteligencia, el mar, etc. El poeta intenta ver todo eso con ojos nuevos, como si no lo conociera, y para ello utiliza palabras lo más nuevas posibles, como por ejemplo “otoñado”, “desenlagrimar”, “aurorear”, etc. Casi siempre tienen que ver con elementos de la naturaleza, que es la belleza creada por Dios. Juan ramón quiere ver a Dios, pero a un dios no religioso, sino creador, el dios deseado y deseante.

ETAPA SUFICIENTE O VERDADERA (1937-1957)

Durante el tiempo del exilio, que va a ocupar el resto de su vida, Juan Ramón Jiménez continúa escribiendo y cada vez más encerrado en su propio yo. Es contratado en muchas ocasiones por diversas Universidades de Estados Unidos y Latinoamérica, ya que su fama había trascendido más allá de territorio español. Es ahora cuando va a escribir dos libros de increíble dificultad, En el otro costado (1936-1942), y Dios deseoso y deseante (1948-1949). El primer libro lo publicó Aurora de Albornoz en el exilio. De él destaca “Espacio”, un largo poema escrito en prosa. Según la crítica, es el poema más complicado de toda su vida. El otro libro lo forma solamente un poema, escrito en verso libre, con un hermetismo y una complicación también muy elevada.
.................................................................                               Juan Ramón enfermo.
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